Conseguir mi primer trabajo formal fue relativamente fácil, pero eso no significa que haya sido sencillo. Sí, aunque suene contradictorio, hay una gran diferencia entre que algo sea fácil y que sea sencillo. En mi caso, todo lo que hice antes de conseguir ese empleo, de una u otra manera, sumó para alcanzar ese objetivo.
Y aunque no lo creas, siendo una persona sin ninguna experiencia laboral, fueron ellos quienes me buscaron, me encontraron, me contactaron… ¡y me facilitaron todo para que pudiera comenzar a trabajar, incluso antes de haberme graduado de la universidad!
En este blog te voy a contar todo el proceso paso a paso —en cinco grandes pasos, para ser exacta— con muchos tips y consejos que, a lo largo de mi vida, me sirvieron muchísimo y marcaron la diferencia para que llegaran a mí.
¿Cómo FUE QUE DIERON CONMIGO?
Me contactaron a través de, nada más y nada menos que, LinkedIn. Sí, una red social en la que yo no era la persona más activa ni la más carismática. Simplemente, tenía un perfil donde publicaba algunas cositas en las que iba trabajando. En resumen: mi LinkedIn era básicamente mi currículum entero. Y ahora te voy a contar cuáles fueron esas cosas que sumaron para que me encontraran… y me contrataran.
Porque aunque no lo creas, este proceso no fue de un día para otro. Visto en retrospectiva, todo estuvo bastante bien estructurado y pensado (aunque en el momento no me diera cuenta).
NO TEMAS NO SABER NADA, PREPARATE Y BUSCA LA OPORTUNIDAD.
Si tú quieres trabajar en cualquier área de TI o en el mundo de la tecnología, necesitas formarte. Y créeme: lo que yo aprendí durante mi formación no fue, ni remotamente, lo que terminé haciendo en mi primer trabajo.
De hecho, no trabajé con las tecnologías que conocía, ni con las plataformas que había usado antes. ¡Todo fue totalmente nuevo y orgánico!
¿Y por qué pude enfrentarme a ese reto? Porque aunque no lo sabía todo, sí conocía los conceptos más básicos.
No necesitas dominar cada tecnología a fondo, pero sí es importante que conozcas lo que existe y tengas una base sólida.
Mi entrevista técnica, por ejemplo, fue más un cuestionario de preguntas y respuestas. Y en vez de tratar de seguir un guion o apegarme a la teoría, respondí con sinceridad, desde lo que realmente sabía. Esa honestidad también sumó bastante.
Así comenzó todo…
Ahora sí, te cuento cómo empieza esta historia.
Desde siempre he sido muy activa en redes sociales, porque me gusta crear contenido. En algún punto, decidí empezar a tomarme un poquito más en serio mi perfil de LinkedIn.
No te voy a mentir: no es que viviera ahí ni que publicara a diario. Solo me aseguré de que mi perfil fuera presentable. Así de simple.
Te dejo algunos de los pasos que seguí:
- Fotografía profesional con colores que sentía que me representaban.
- Un banner directo y claro, donde incluí las tecnologías que conocía.
- Correo electrónico para contacto, pero con algo de privacidad. Usé un correo exclusivo para cosas profesionales, no mi correo personal.
- Número de teléfono activo, el mismo que tenía siempre a mano. No me llaman mucho, pero es clave tener un número disponible.
Súper tip: si puedes tener un teléfono con doble SIM, compra un chip que uses solo para LinkedIn y contactos profesionales. Eso te permite tenerlo activo siempre y separar tu vida personal. Créeme, marcará la diferencia.
Yo, que cambiaba de chip como de ropa interior, sé lo difícil que puede ser mantener un número. Pero cuando por fin tuve uno estable, fue ese el que puse en LinkedIn. Y gracias a eso, me pudieron contactar. ¡Súper importante!
Paso 1: Haz que tu LinkedIn hable por ti
Ahora que ya tenemos LinkedIn, te voy a explicar todo lo que hice para que mi perfil resultara atractivo y profesional.
Lo primero fue establecer muy claramente mi descripción: quién soy, qué hago, qué puedo hacer y qué puedo prometer.
Ahí me expresé con libertad. Expliqué que me apasiona muchísimo la tecnología y la programación, desde cuándo programo, qué carrera estudié (Informática) y por qué la elegí.
Spoiler: fue por amor a la programación.
También conté qué me gusta y qué no me gusta dentro del área tech, para dar un toque más humano.
Obviamente, traté de enfocar todo al mundo profesional, pero sin miedo a mezclar un poquito de lo personal, siempre que fuera relevante o dijera algo sobre quién soy como persona.
Paso 2: Aprende de todo (aunque sea un poquito)
La segunda cosa que hice fue formarme continuamente en diferentes tecnologías. Si podía aprender, aunque fuera lo mínimo de una herramienta o lenguaje nuevo, lo hacía.
Y sí, también buscaba obtener certificados. Aunque no lo creas, eso ayuda muchísimo.
Un certificado ya es contenido para LinkedIn, una forma de mostrar que al menos conoces lo básico de esa tecnología.
Esto es clave, sobre todo si estás buscando tu primer trabajo.
Las empresas pequeñas, por ejemplo, muchas veces necesitan gente que conozca, aunque sea una sola tecnología específica.
Recuerda: este es tu primer trabajo. No tiene que ser perfecto, pero sí te conviene poder defenderte con una buena base en varias tecnologías.
Mi consejo es que conozcas bien los conceptos fundamentales de programación y que los sepas aplicar al menos en dos lenguajes:
- Uno que sea tu principal o tu especialización.
- Y otro que puedas manejar con cierta soltura.
En mi caso, mi lenguaje principal era PHP, porque lo trabajaba en la universidad y el instituto. Pero también manejaba otros lenguajes:
- Visual Basic
- C# (de forma básica)
- JavaScript del lado del servidor (Node.js)
- Python (aunque superficialmente)
Curiosamente, muchas de las tecnologías que solo había tocado por encima fueron las que más terminé usando en mi primer trabajo.
De hecho, dejé de usar PHP casi por completo y comencé a trabajar mucho más con Python, porque era el lenguaje principal del equipo.
Esto te demuestra algo importante: puedes tener un camino trazado, pero a veces la oportunidad te obliga a adaptarte.
Y eso no está mal. Puedes decidir seguir el nuevo rumbo o esperar otra oportunidad más alineada con tu especialidad.
¡Eso ya depende de ti!
Consigue certificaciones estratégicas
Cada vez que podía sacar un certificado, lo hacía. Pero no los publicaba todos de golpe.
Fui subiendo mis logros poco a poco hasta que llegué a tener más de 30 certificados en LinkedIn.
Solo publicaba los más relevantes o interesantes.
Hay muchísimas plataformas donde puedes obtener certificaciones, incluso si no tienes mucho tiempo o dinero. Algunas que utilicé fueron:
- Capacítate para el empleo
- Cursos gratuitos de LinkedIn (especialmente durante pandemia)
- Aplicaciones y plataformas de programación que ofrecen certificados tras completar cursos cortos
- Google con sus formaciones gratuitas y certificadas.
- En Honduras, mi país, usé una plataforma llamada INFOP, donde tomé cursos online sobre programación y bases de datos. Si eres de Honduras, te recomiendo que busques ahí. Y si no, investiga si hay alguna alternativa en tu país. Aunque los conocimientos que dan sean básicos, los certificados valen mucho.
Por ejemplo, como yo ya conocía las tecnologías, pude completar la mayoría de las pruebas en un solo día. Así que si tú también ya tienes algo de experiencia, puede ser una buena manera de validar lo que sabes rápidamente.
Y si puedes invertir un poco, hay plataformas muy buenas como:
- Platzi
- EDteam
- LinkedIn Learning
Paso 3: Fortalece tus habilidades blandas
Este paso fue crucial para mí, y lo sigue siendo. No basta con saber programar: también tienes que trabajar tus habilidades blandas.
¿A qué me refiero? A cosas tan importantes como aprender a expresarte, tener buenas prácticas al programar, saber escuchar, trabajar en equipo, etc.
Por ejemplo, yo tengo una costumbre curiosa: hablo sola. Sí, en voz alta. Expreso mis pensamientos, los verbalizo, me explico las cosas como si estuviera dándole clase a alguien.
Aunque parezca extraño, eso me ha ayudado muchísimo a tener mayor soltura cuando hablo con otras personas.
Sigo siendo una persona introvertida, pero cuando tengo que hablar en público, puedo hacerlo sin sentirme tan intimidada.
Ese hábito también me ayudó a identificar qué tipo de cosas prefiero no decir en público, a estructurar mejor mis ideas y a comunicarme de forma más clara.
Y créeme, todo esto me ayudó muchísimo en mi entrevista.
Paso 4: Crea y cuida tu red de contactos
Este paso fue mi «Biblia» durante todo el 2021.
Si nadie te conoce, nadie va a encontrarte. Así que una de las mejores decisiones que tomé fue comenzar a construir mi red en LinkedIn.
Mi estrategia era simple: no se trataba de enviar invitaciones a lo loco, sino de conectar con intención.
Todos los días me proponía conectar con al menos cinco personas. A veces eran reclutadores, otras veces desarrolladores, gerentes o personas que trabajaban en empresas donde yo soñaba con trabajar.
¿Mi objetivo? Crear una red que tuviera sentido para mí:
- Personas de mi país o de otros países
- Gente del área tech
- Profesionales que compartieran contenido interesante
Así fue como logré tener más de 500 contactos y mantener mi cuenta activa.
Nunca pagué LinkedIn Premium. Lo que sí hice fue publicar contenido regularmente, como aprendizajes de vida, reflexiones del instituto, o cursos gratuitos que tomaba.
Un consejo extra: cuando tomes un curso gratuito en LinkedIn, muchas veces te dan otras 24 horas gratis si publicas que lo estás tomando.
¡Aprovecha eso! Publicar tu progreso mantiene tu perfil activo y atractivo.
Paso 5: Disfruta el proceso (aunque a veces no parezca)
Este último paso es más mental que técnico, pero es igual de importante.
Buscar trabajo, especialmente si estás estudiando, no tiene que ser una experiencia estresante.
Tómalo como parte de tu rutina: aprende, experimenta, y disfruta el camino.
Tu carrera tiene muchos caminos posibles. No necesitas dominarlos todos. Solo elige el que más te guste y enfócate en hacerlo bien.
En mi caso, aunque también tenía la parte gerencial, me fui por la programación porque es lo que me apasiona.
Y un consejo muy importante: nunca vas a sentirte completamente lista para ese primer llamado.
Pero cuando llegue, tienes que estar lo mejor preparada posible.
Observaciones extra: Cuida tus datos y evita fraudes
No todas las ofertas en LinkedIn son reales. Hay muchas estafas y perfiles falsos, así que debes estar alerta.
Aquí algunos tips que a mí me funcionaron:
- No respondas mensajes sospechosos directamente en la plataforma.
- Ten siempre un número de teléfono y un correo activo, como mencioné antes.
- Prepara un currículum base según el tipo de puesto que quieres (en mi caso: programadora web). Luego, adáptalo a cada oferta.
Ninguna empresa seria te va a cobrar por empezar a trabajar con ellos.
La empresa que me contrató me llamó directamente, me explicó la vacante y me hizo una entrevista técnica basada en preguntas (¡no tuve que programar en vivo!).
Extra tip: Crea y comparte tus proyectos
Otra cosa que te va a ayudar muchísimo es tener tus proyectos subidos a GitHub o GitLab.
Aunque sean sencillos, eso demuestra tu capacidad para programar y resolver problemas.
En mi caso, mis proyectos del instituto (aunque simples) mostraban lo que yo podía hacer.
Y eso me dio seguridad, porque sabía que si alguien revisaba mi perfil, podía ver algo real.
Si eres backend, documenta bien tus proyectos. Incluye un README claro, con capturas de pantalla y explicaciones sobre cómo funciona todo.
Así, aunque no puedan ejecutarlos, verán claramente qué hiciste y cómo piensas.
Conclusión: No esperes la oportunidad, prepárate para ella
Como puedes ver, yo no estaba buscando activamente un empleo. Mi enfoque principal era graduarme de la universidad lo más pronto posible.
Pero si tú vuelves todo este proceso parte de tu rutina desde que estás en primer año, créeme: las oportunidades pueden aparecer antes de lo que imaginas.
Eso sí, nadie puede garantizarte que te van a contactar solo por tener un buen LinkedIn o por hacer proyectos increíbles.
Pero sí te aseguro que estar activo, mostrar interés, demostrar iniciativa y prepararte desde ya te pone varios pasos adelante.
Recuerda que cuando te gradúes, vas a salir junto a muchas personas con la misma base académica que tú.
Entonces, ¿qué te va a hacer destacar?
Ir más allá. Prepararte. Ser visible. Aprender constantemente. Crear contenido si eso te gusta.
Porque al final, el más conocido muchas veces le gana al mejor.
Si puedes demostrar tu valor, mostrar lo que sabes hacer y construir una buena red de contactos, vas a estar lista para aprovechar la oportunidad cuando llegue.
Y cuando llegue, no tengas miedo. Aunque te digan: “Vas a hacer esto, esto y esto”, y tú no tengas ni idea… No pasa nada. Es normal en el primer empleo. Solo recuerda: pide ayuda, respira, tómate tu tiempo y sé paciente contigo misma.
También es importante que no tomes cualquier oferta solo por salir del paso.
Analízala, consúltala con alguien de confianza, y asegúrate de que esa oportunidad vale la pena para ti.
Y algo que no puedes olvidar: aprende a priorizar. Si vas a estudiar y trabajar al mismo tiempo, vas a tener que decidir qué va primero. En mi caso, prioricé mi trabajo. Porque aunque graduarme era importante, ya tenía un empleo que me pagaba bien y que me daba experiencia real. Eso me llevó a graduarme un año después, sí, pero mucho más tranquila y con casi cuatro años de experiencia. Y eso es algo que ningún otro compañero mío tendrá al salir.
Entonces, si tú también te ves en una situación parecida, no tengas miedo de elegir lo que más te aporte en ese momento. Tal vez el primer trabajo no sea ideal, tal vez debas dejarlo y seguir con tu universidad. Aun así, esa experiencia cuenta. Súmala. Haz que te sirva.
Recuerda: siempre va a ser más fácil que te contraten cuando aún estás en la universidad.
Porque tu salario puede justificarse por no estar graduada.
Y créeme, es mucho mejor graduarte con experiencia que salir sin haber trabajado nunca.
Así que si tienes la oportunidad de trabajar al menos un año antes de graduarte, hazlo.
Y toma decisiones conscientes, basadas en tus objetivos. Solo tú sabes lo que es mejor para ti.
Gracias por leer hasta aquí. Espero que toda esta experiencia que te compartí te sirva como guía para tomar mejores decisiones y aprovechar al máximo cada oportunidad que se presente.
¡Nos vemos en la próxima entrada!
Publicar un comentario